Alimentación para bebés:

Hasta los 6 meses de edad la leche materna exclusivamente es el alimento suficiente para nutrir el bebé, debido a que tiene las vitaminas y nutrientes necesarios para que tu bebé crezca sano y fuerte, y lo más importante: la leche materna le brinda la protección inmunológica aumentando sus defensas contra los virus o bacterias, por esto la leche materna supera la leche de fórmula.

La OMS Y LA AAP(Asociación Americana de Pediatría) recomiendan seis meses de lactancia materna exclusiva y después complementar la lactancia materna con alimentos hasta más allá del año para la AAP y de los dos años para la OMS.

Se habla de alimentación complementaria cuando se introduce cualquier alimento que no sea lácteo. La alimentación de leche materna debe ser a libre demanda, para que haya autorregulación entre las necesidades del bebé y la producción de leche en el seno materno. El niño que es amamantado según su demanda no necesita tomar ningún otro líquido ni agua (excepto en caso de fiebres altas o diarrea intensa), ni zumos, ni infusiones, ni en épocas de calor.

A partir de los 6 meses de edad, tu bebé ya podrá ir comiendo algunas frutas y las papillas son la mejor opción para que su digestión no sea pesada. Entre las frutas que tu bebé puede comer la manzana, la pera, el durazno, banano. Evitar frutas ácidos. Cada semana puedes darle un sabor diferente, No debe introducir simultáneamente dos alimentos nuevos para poder detectar intolerancia o alergia a alguno de los alimentos suministrados. A medida que aumente el consumo de alimentos complementarios, el niño va reduciendo la cantidad de leche ingerida. Si al principio el niño lactaba cada 2-3 horas (mínimo 8 veces al día) luego de la alimentación complementaria baja a 4-5 veces en 24 horas.

Es necesario individualizar la alimentación del niño y recordar que cada vez que introduzca un alimento nuevo será rechazado mientras se acostumbra al nuevo sabor.

Más allá de las papillas envasadas que son buenas pueden sacarte de apuros, las papillas de frutas naturales preparadas por ti misma son excelentes para nutrir a tu bebé, que le aportarán muchas vitaminas y fibra, ideales para que su tracto estomacal se vaya fortaleciendo y preparándose para recibir más alimentos sólidos.

Dárselas con una cucharita especial para bebés para no causarle ninguna herida en su boca.

Desarrollo del bebé:

Primer mes:
Poco a poco va  experimentando grandes cambios.  Su sueño, su aseo, su alimentación y su desarrollo afectivo forman parte en lo sucesivo de las prioridades de su vida. En esta etapa de su vida, diviértete con tu bebé: hazle descubrir sonidos, háblale  con palabras dulces y lentas, cántale canciones,…
Con un mes de vida, el bebé ve mal pero percibe cosas y colores fuertes, personas en movimiento, fuertes contrastes, luces,...lo que mejor ve es la cara de su madre acurrucado sobre ella durante las tomas.  Los oídos del bebé son muy sensibles a los ruidos y los escucha atentamente.  Estudios sobre el tema demuestran que el bebé reconoce los sonidos que escuchó en el vientre de su madre.  Desde su nacimiento, el bebé pasa una gran parte del día durmiendo: 20 horas al día por término medio.  El pequeño aún no diferencia entre día y noche, y en estas primeras semanas su ritmo de sueño es aleatorio.  A partir del mes de vida se ajustará un poco al ciclo de las 24 horas.  Aunque duerme mucho, es bueno no despertarlo. Si sigue durmiendo es que todo va bien.
Lo más difícil en este mes es para los jóvenes padres: identificar los diferentes tipos de llanto del niño.  Saben que llora porque necesita algo o porque algo no va bien, sin embargo no saben qué es exactamente lo que no marcha.  Durante este primer mes, los padres aprenderán a traducir el llanto de su bebé: la práctica y la atención permitirán comprender lo que el bebé está queriendo decirnos.